Todos los años el orureño reclama “Oruro no tiene nada que festejar”, pero ¿que hace que esa expresión sea recurrente cada 10 de febrero?
Todos los años el orureño reclama “Oruro no tiene nada que festejar”, pero ¿que hace que esa expresión sea recurrente cada 10 de febrero?
El pasado año; el gobierno supuestamente aprobó; 30 proyectos que representaban una inversión de Bs 255 millones, se planificaron 18 unidades educativas, se comprometió el proceso de industrialización con sustitución de importaciones además de la implementación de la Industria de la quinua en la región intersalar. Nos preguntamos ¿Cuánto de tales anuncios se cumplieron?, ¿mejoró la educación o el desarrollo de Oruro?
Para el economista Joshua Bellot, “la situación de Oruro no ha mejorado en nada ni del habitante, ni su terruño, siempre hemos significado aproximadamente el 5% de la economía boliviana hoy hemos bajado al 4%, en términos de Producto Interno Bruto (PIB), pese a que somos un departamento importador el tercero del país, por nuestra cercanía a Iquique”.
Oruro no ha dejado de ser un departamento minero, a pesar de que el 60% de las exportaciones toda Bolivia, pasan por Oruro, así como y el 61 % de importaciones.
"Las ventas de la quinua por ejemplo en el 2015 llegaron a 103 millones de dólares, a pesar de que el anterior año superó los 197 millones de dólares (pico más alto). En la actualidad dichas exportaciones han alcanzado 70.1 millones de dólares entre enero y julio del 2024, cifra que representa solo un crecimiento del 42%”, advierte el economista Bellot.
SITUACIÓN DE ORURO
Entonces, ¿cuál la situación de Oruro?, he aquí algunos datos que deben motivar una pronta reflexión. Para el año 2008 en el departamento de Oruro, se estimaba que había 8.904 niños menores de 3 años en condición de desnutrición crónica, representando la segunda más alta tasa de desnutrición crónica del país, para el 2024 la situación no ha mejorado.
En percepción del Ing. Henry Ramírez, “Oruro se encuentra en situación de subdesarrollo, producto de la desidia y complot de las autoridades locales y nacionales, está claro que el desarrollo es una asignatura pendiente para la región”.
Con estos antecedentes ¿qué tiene para festejar Oruro?, la información que transcribimos líneas arriba, nos deja un sabor amargo, ante una realidad que desnuda la situación de niños y jóvenes habitantes de esta región, por si fuera poco, las brechas en el acceso a la educación y a la salud, la falta de calidad de los servicios públicos, genera rezago para el logro de mejores condiciones de vida.
Estos 244 recordamos el alzamiento del 10 de Febrero de 1781, liderado por los hermanos Rodríguez y la actuación de Sebastián Pagador, Oruro no exige regalos o dádivas por parte del gobierno nacional, sino solamente lo que en derecho le corresponde. “El país no sólo tiene una deuda histórica con nuestro departamento, debido al saqueo de nuestros recursos naturales que enriquecieron a otros departamentos por muchos años”, reclama Joshua Bellot.
Sensiblemente la realidad de Oruro es para preocuparse, sus autoridades tanto locales o nacionales no hacen nada para encarar un verdadero desarrollo. Solo es ver cómo está la ciudad, por ejemplo, el panorama de ingreso a Oruro es terrible, tanto para visitantes como propios habitantes, se advierte un caos vehicular y de carretera.
Lo que es peor internamente la ciudad, esta con aceras lleno de comercio informal, tráfico vehicular desmedido, transporte público nada acorde a una ciudad que se precie de moderna, pese al incremento de pasajes los llamados “minis” no mejoraron nada, son movilidades no aptas para el traslado de humanos, asientos incómodos, amén del maltrato que se recibe de los conductores, irrespetuosos, desaliñados, y ninguna autoridad hace nada, peor el municipio.
SUGERENCIAS
Oruro tiene muchas posibilidades, nuestros entrevistados coinciden que hace necesario, trabajar en segmentos innovadores de sus habitantes considerando que el orureño sobresale en muchas actividades, sumado al capital cultural innato de la región y adoptado por otros, porque simplemente no existen acciones organizadas destinadas a su promoción nacional e internacional, como el caso del carnaval, aunque si de gestión cultural hablamos carecemos de todo.
“Siendo que Oruro cuenta con una red ferrocarrilera citadina, herencia de su pasado minero; es tiempo de impulsar su uso, a través de un sistema de transporte ferrocarrilero urbano, el cual al ser masivo es ampliamente utilizado en países europeos y asiáticos con gran éxito de esta manera podría disminuirse el intenso tráfico actual, en beneficio de todos”, sugiere el Ing. Ramírez.
El economista Bellot propone que, “nuestra región debe cambiar de patrón de desarrollo, Oruro requiere inversión para crear miles de empresas medianas y pequeñas que no sólo se piense en 3 o 4 empresas públicas que no dan empleo y que son altamente ineficientes, derrochando los recursos.
He aquí una mirada de esta otra realidad de Oruro, creemos que no debe ser ignorado, hace necesario reflexionar tanto autoridades como habitantes, para integrar a la comunidad con la ayuda de todos, autoridades y habitantes afín de desarrollar una sociedad digna de nosotros. Los últimos acontecimientos políticos en el país nos están marcando la ruta de desarrollo distinta y depende de los orureños. Oruro lamentablemente siempre fue abandonada por gobiernos de turno sean de derecha o izquierda, entretanto concluimos que Oruro no tiene nada que festejar.
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