Oruro es un departamento que sobrevive a una permanente crisis debido a un centralismo que marginó su derecho a un desarrollo digno, pues sean con gobiernos de derecha o izquierda nadie pudo responder a sus expectativas y ahí esta Oruro en espera de un mejor horizonte.

Oruro es un departamento que sobrevive a una permanente crisis debido a un centralismo que marginó su derecho a un desarrollo digno, pues sean con gobiernos de derecha o izquierda nadie pudo responder a sus expectativas y ahí esta Oruro en espera de un mejor horizonte.

Un ejemplo; Oruro mantuvo, al último trimestre del año 2018, “una tasa de desempleo de 4.57 por ciento, superior a la tasa nacional de desempleo de 4.27 por ciento, tal como ocurre con otros departamentos del país”, el fenómeno que se percibe es que a medida que el nivel de educación de la población orureña sube también son mayores las dificultades de encontrar empleo.

Y esto no ha cambiado en los últimos tiempos y los números fríos nos demuestran que, “el desempleo para las personas con educación primaria es de 2.62 por ciento, mientras que para el segmento con educación secundaria lo es de 3.42 por ciento; en el segmento con educación superior el desempleo sube a 6.24 por ciento” dura realidad que cuesta reconocer.

ORURO Y SU DESARROLLO HUMANO

De acuerdo a un estudio de la CEPAL, “las estadísticas mundiales muestran avances disímiles en el logro de la reducción de la pobreza a nivel global, a pesar de las políticas, programas y proyectos que los gobiernos de los países en desarrollo han venido ejecutando con el apoyo de los organismos multilaterales de cooperación y de las agencias bilaterales. Se estima que más de mil millones de personas en el mundo viven con menos de un dólar por día y otros 1.800 millones luchan por sobrevivir con menos de dos dólares diarios”, y Oruro no es ajena de este hecho

Este mismo análisis advierte en cuanto a la reducción de la pobreza y el hambre, dar seguimiento a la incidencia de pobreza extrema, “que mide el porcentaje de la población con un nivel de consumo per cápita inferior al valor de la línea de indigencia”.

En los años posteriores por mucho que se pregono que Bolivia salió de la extrema pobreza de acuerdo a esta organización; “la pobreza extrema en Bolivia fue del 40,4% y en el departamento de Oruro, del 46,3%, ubicándose en el tercer lugar de incidencia de pobreza extrema en el país, después de Potosí y Chuquisaca”.

CARENCIA DE LÍDERES POLÍTICOS

En ese contexto; Oruro nuevamente asiste a una elección denominada subnacional, donde se elegirán a Gobernador, Alcalde, Asambleítas y Concejales.

Ya lo advirtió la prensa nacional, hoy se vive uno de los peores momentos de carencia de líderes políticos en cada una de las fuerzas que se alistan para las elecciones subnacionales sean de la derecha o la izquierda. “Referirse a los candidatos de la oposición no sorprende, porque ahí se observa mayores improvisaciones desde varias elecciones pasadas”.

Empero; sorprende el Movimiento Al Socialismo (MAS), que siendo un partido grande, con tres elecciones generales ganadas, hoy presente candidatos poco representativos y con grandes limitaciones para la gestión pública, particularmente.

Análisis políticos advierten; “parece que la identidad indígena del país estuvo por demás representada por el ex presidente Evo Morales. Nadie le hizo sombra, pero insistir en candidatos que lleven el poncho o la pollera para decir que el pueblo está representado, ya no suena creíble; más bien provoca rechazo en otros sectores sociales”, pero más allá de un simple rechazo, no muestra responsabilidad en la gobernanza del Estado en sus diversas instancias. Llámese gobiernos municipales u otros.

DE ENCUESTAS Y OPOSICIÓN

Si bien las encuestas son una especie de termómetro, la función de estas son eso, indagar en las preferencias de una sociedad, solo tiene sentido en el marco del análisis histórico y contextual, “investigar la opinión pública no puede prescindir de todo ese contexto, pues los conceptos utilizados—y, ergo, medidos—tienen significado solo dentro de un tiempo y un espacio determinados, no a través de ellos”.

En ese sentido en los últimos tiempos hemos recibido encuestas que en vez de orientar al electorado los han confundido, solo el eje central boliviano tuvo la importancia necesaria entre tanto en otras capitales como Oruro, solo fueron especulaciones que mostraron a gusto y sabor de partidos o agrupaciones ciudadanas, sus preferencias.

Precisamente fue el MAS con su candidato Johnny Vedia se dan por ganadores, sin contemplar que existen otros actores que quizá les están pisando los talones. Tanto a la Gobernación (9 candidatos) como a la Alcaldía (14), en cada uno de ellos se configuran como preferentes ante el electorado orureño; Bolivia Somos Todos (BST) con su candidato Edgar Sánchez, Participación Popular (PP) con Ever Moya y Paola Pinaya por la agrupación ciudadana Sol.Oruro, si bien existen otros muy poco se siente su presencia en esta contienda electoral.

Un reciente sondeo al que accedimos, nos muestra otra mirada de la preferencia electoral colocando al candidato de BST como posible ganador con un poco más del 30 por ciento, frente al candidato del MAS, cierto o no, este 7 de marzo, será importante para nuestra región elegir al que más convenga y le otorgue un mejor futuro a Oruro, lo contrario significará 5 años más de postración, y solo recordar a los futuros gobernantes, para alcanzar las metas de reducción de pobreza, el departamento de Oruro debe incrementar el consumo per cápita a tasas alrededor del 2% mínimamente, así lo señalan estudios especializados. Ud. amigo lector tiene la última palabra.