Desde hace más de 4 meses que la pandemia del Corona Virus ataca a nuestro país, cuyos habitantes luchan ante un enemigo invisible, en una guerra desigual y casi con ninguna arma. Ante esta terrible realidad poco o nada hicieron las autoridades de turno para enfrentarla.

Desde hace más de 4 meses que la pandemia del Corona Virus ataca a nuestro país, cuyos habitantes luchan ante un enemigo invisible, en una guerra desigual y casi con ninguna arma. Ante esta terrible realidad poco o nada hicieron las autoridades de turno para enfrentarla.

Bolivia sobrepasa los 60000 contagiados, alrededor de 20000 recuperados y más de 2000 fallecidos, números que al momento no solo son cifras, son conocidos, amigos y familiares.

Preocupante tal situación para una nación como la nuestra tan deprimida económicamente, conmueve escuchar testimonios como: “los médicos me comunicaron que no había espacio y debía esperar a que un paciente fallezca para que mi esposo ingrese a la intubación”.

Otro testimonio; “no importando contagiarse, un joven trató de resucitar a su madre con Covid-19, dándole respiración boca a boca, éste peregrinó en busca de atención médica pero en un ningún lado la quisieron recibir, debido al colapso en los hospitales. Al pasar el tiempo, la salud de la mujer fue empeorando hasta que en el hospital que la aceptó, por su delicado estado, falleció”.

Evidencias que perturban la sensibilidad humana y demuestra que el sistema de salud colapsó en Bolivia.

RESPONSABILIDADES TRASFERIDAS

En apariencia el gobierno central hizo todos los esfuerzos para combatir la pandemia, pero ¿cuáles los resultados?, en 6 meses de gobierno de Jeanine Áñez, se contabiliza que al menos 13 casos de corrupción, empañando la gestión de su presidencia transitoria, “cuyo mandato fue de pacificar el país y convocar a elecciones. Casos comprobados y denuncias de coacción, tráfico de influencias, sobreprecios, pagos y cobros irregulares, además de uso indebido de bienes estatales, demuestran la fragilidad de este gobierno”.

Pero el mayor caso de corrupción del gobierno de Áñez, fue la compra de respiradores; si bien hubo una compra en España a través de un intermediario, se sabe que los mismos fueron adquiridos con un sobreprecio que marcaron un escándalo de corrupción. La presidenta transitoria se comprometió “recuperar los más de dos millones de dólares ya pagados, de los casi cinco comprometidos para traer al país unos quinientos respiradores para enfermos críticos de coronavirus”, y que nunca llegaron a Bolivia.

Ante esta realidad la presidente, transfirió tamaña responsabilidad a los municipios y gobernaciones. Los hospitales viéndose rebasados por los múltiples infectados no pudieron ser atendidos, la precariedad de los mismos es alarmante por falta de implementación, no existen insumos, peor especialistas médicos.

La prensa nacional registra testimonios de profesionales que reclaman, “estamos en total colapso. En el hospital no puede entrar ni una aguja más porque todas las camas están llenas y lastimosamente no tenemos personal”. Médicos y paramédicos, enfatizan que “nunca rechazamos pacientes, ni lo haremos, pero si a un lugar de ocho para enfermos, metemos 15, la atención será peor”.

Esta es una realidad que daña el sentimiento humano, lastimosamente siguen arribando enfermos con Covid 19 a salas de los precarios hospitales, que a su vez están llenos, nos preguntamos ¿habrá sido oportuno delegar responsabilidades a los municipios y gobernaciones?

DIOXIDO DE CLORO (CDS)

Pero, ¿qué es el dióxido de cloro?, con el propósito de orientar y ser ecuánimes en la misma, recurrimos a bibliografía especializada y entrevistas con la sola intención de conocer que es este producto denominado por algunos milagroso. Para la Psicóloga clínica Alexandra Bravo Siebel quien trabajó 30 años en Suiza y se especializó en el manejo del dióxido de cloro con el Biólogo Andreas Kalcker, se trata de un oxidante, “una sustancia que facilita la combustión porque añade oxígeno a todos los procesos, a diferencia de otros medicamentos que habitualmente funcionan envenenando a los patógenos”, significa que el oxígeno no se acumula en el cuerpo es un proceso fármaco dinámico muy diferente, “la oxidación, además, es utilizada de manera similar y natural por nuestras células de defensa, como los neutrófilos en el proceso de fagocitosis, que no es otra cosa que engullir y combustionar al enemigo, dicho de manera simple”, asevera nuestra entrevistada.

Acudimos al libro “CDS la salud es Posible” de Andreas Kalcker, “el dióxido de cloro es el mejor desinfectante conocido, ya que es capaz de eliminar tanto bacterias, hongos, virus, como parásitos de tamaño pequeño, en un amplio rango de pH, se está utilizando hace 80 años para desinfectar el agua potable, sin haber causado problemas en todos estos años…se utiliza en la industria de manera amplia, para desinfección, así como para el blanqueo de papel, pero en concentraciones y cantidades extremas que no tienen nada que ver con la dosis de ingestión”, refiere el escrito.

En una red de televisión en Bolivia, Andreas Ludwig Kalcker explicó que “el Dióxido de Cloro es una alternativa confiable para salvar muchas vidas y eliminar el Coronavirus…yo he demostrado que el Dióxido de Cloro funciona, entonces que me demuestren que no funciona. Que me llamen como quieran, que me llamen pseudo científico, me da igual, porque la verdad es incontrovertible. La malicia puede atacarla, la ignorancia puede burlarse de ella, pero al final la verdad está ahí, El Dióxido de Cloro No mata el Coronavirus Si, lo que pasa es que muchos se están volviendo ricos a costa del pueblo", aseveró.

Hace algunas semanas atrás visitó Oruro la Dra. Patricia Callispieri, profesional médica que promueve el uso del CDS en nuestro país, afirma que “sí se puede eliminar el COVID 19, comprobado está además que sirve para la cura de diferentes enfermedades, entre ellas cáncer, autismo, changas, dengue, entre otras enfermedades”, tenemos muchos testimonios al respecto acotó.

En su charla, en ambientes del municipio de Oruro, ante un nutrido auditorio sobre todo médicos, aseguró que ya fue a capacitar a los municipios de Guayaramerín y Riberalta (departamento de Beni), y muchos otros lugares. “Recibimos testimonios de doctores que están usando (el dióxido de cloro) y que se están sorprendiendo con los resultados”, aclaró que éste producto se está usando en las fases uno y dos de la enfermedad.

Es que hay desesperación de la gente, no encuentra nada para curarse, y buscan alternativas, desde diversos fármacos hasta la medicina natural, incluido medicamento para animales como la Ivermectina, aun así no encuentran forma de defenderse ante letal virus. Y se cree que una de ellas es el dióxido de cloro.

DIÓXIDO DE CLORO, ¿UN PELIGRO?

Siendo responsables con el presente artículo, creemos necesario referirnos sobre la otra cara de la medalla, precisamente por la gran polémica que surgió en nuestro país sobre el uso del CDS denominado como “Solución Mineral Milagrosa”, y que las instancias medicas legales señalan; “no corresponde a un medicamento, no cuenta con un registro sanitario”, por tanto; no respalda su seguridad, calidad y eficacia para sanar la Covid-19; advirtiendo que su elaboración, importación, distribución, comercialización y uso en nuestro país es ilegal.

En opinión de la FDA (abreviación en inglés), Administración de Medicamentos y Alimentos, en un comunicado internacional advierte sobre los efectos colaterales del consumo de dióxido de cloro y reporta; “insuficiencia respiratoria, cambios en la actividad eléctrica del corazón, baja presión sanguínea causada por la deshidratación, insuficiencia hepática aguda, recuento bajo de células sanguíneas, vómito y diarrea severa”, remarca el comunicado.

Así mismo; la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnologías en Salud (AGEMED), dependiente del Ministerio de Salud en Bolivia, advirtió sobre los riesgos que implica el uso del Dióxido de Cloro como tratamiento contra el coronavirus COVID-19. Según el presidente de la Sociedad Boliviana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva Adrián Ávila, el uso de este producto puede provocar efectos secundarios a la salud de las personas y sugirió a la población evitar su uso.

Para esta institución, “No existe evidencia científica que indique que el uso de este producto es efectivo y lo peor es que su uso fue censurado en otros países como España, Estados Unidos, Canadá, Argentina y Brasil, entre otros”.

Por lo que se observa solo son repeticiones de recomendaciones

de otros estados, pero ¿dónde está un comité científico del país?, para demostrar científicamente si este producto polémico es viable o no para la sanación de este letal virus. Las universidades ausentes aún no han dado la cara, algunas quizá presionadas por la población se limitaron a producir el dióxido cloro bajo acuerdos municipales, pero sin un estudio científico que demuestre la efectividad de este producto en la sanación, he ahí la otra realidad.

EXPERIENCIAS DE SANACION EN OTROS PAISES CON EL CDS

En opinión de la Lic. Alexandra Bravo; “ya hay miles de testimonios de recuperados del COVID 19 alrededor del mundo…más allá de los protocolos en sí mismo, en cuanto empieza a entrar el MMS o CDS en la sangre, empieza a neutralizar el virus y la mejoría es rápida”.

El drama de Guayaquil, sin duda conmovió al mundo, a las miles de imágenes de ciudades vacías y hospitales colapsadas por la pandemia del coronavirus, en la ciudad ecuatoriana se sumaron videos y testimonios sobre personas muriendo en las calles y cuerpos esperando días para ser recogidos en los hogares. Realidad ésta que obligó a la gente ecuatoriana a buscar alternativas y pese a la polémica usaron el dióxido de cloro y muchas personas testimonian que se han curado del Covid-19, tomando la dosis recomendada.

En Queretaro y también en Mérida (México), quienes probaron la fórmula del dióxido de cloro la sugieren como una buena opción y comercializan entre consultorios médicos, así como en tiendas, pero “bajo pedido”, ya que la venta es clandestina, no está autorizada por el sector salud ni por la Organización Mundial de la Salud, reflejan los medios de comunicación en ese país.

Perú es otra experiencia; algunas autoridades regionales permitieron su uso bajo la advertencia de que “cada ciudadano dentro de la libertad propia de los ciudadanos puede tomar una decisión junto con su médico…cualquiera puede probar, pero debe buscar referencias de los riesgos que corre para hacer una prueba que no está autorizada”.

UNA PANDEMIA DEVASTADORA PARA NUESTRO PAÍS

La falta de credibilidad en los organismos oficiales nacionales e internacionales, así como la estigmatización internacional de los laboratorios para crear enfermedades y después crear vacunas para solucionar, han hecho que la población busque soluciones alternativas para curarse de COVID 19, la recomendación de boca en boca, los testimonios, hoy es una de las recomendaciones que circulan en los grupos familiares y amigos en el país.

La actual pandemia está siendo muy devastadora, no solo por la infección del corona virus, sino por la manera en que las autoridades gestionan de forma nada creíble para enfrentar la misma, todos los días escuchamos a través de los medios de comunicación anunciar cifras de fallecidos o infectados pero jamás soluciones médicas, estamos esperando que otros países nos donen insumos biomédicos de protección, no se ha hecho investigación, no se ha educado a los bolivianos.

Mínimamente se debía proporcionar implementos de bioseguridad a la población como: barbijos, alcohol en gel, kits médicos básicos para enfrentar en primera instancia la enfermedad, hasta ahora no hay nada, solo se limitan a criticar al anterior gobierno, evidentemente, ni el anterior ni los otros gobiernos se preocuparon por la salud. Pero ahora está en manos de la actual administración mejorar los sistemas de salud en Bolivia.

Duele escuchar testimonios de médicos y paramédicos que no cuentan con sistemas de bioseguridad, pongo un ejemplo reciente del hospital Oruro Corea, se dice que “lavan la ropa del personal de terapia intensiva y sin ponerse colorados secan dicha ropa detrás del hospital, misma que es reutilizada por el personal de turno. Cada 12 horas ingresan a terapia intensiva entre 10 a 12 trabajadores en salud, de sus bolsillos compran lavandina, los jefes intermedios se cansaron de reclamar a sus superiores”, son denuncias de los propios trabajadores.

Como se advierte; los estragos sociales económicos y humanos están dañando el país, se han decretado cuarentenas distintas afín de evitar los contagios, pero no funcionan, no hay soluciones, la población está desesperada y busca alternativas.

Solo como orientación informamos que existe la ley de Helsinki que apoya a la asociación médica internacional (1964) ratificada en la asamblea de Seúl los años 2008 y 2018, en la cual se aprueba que “cualquier médico o sanitario pueda proteger a los pacientes y salvar sus vidas con cualquier sustancia, si la medicina general no responde”. Quizá el país apelando a esta ley internacional deba buscar opciones médicas para enfrentar esta pandemia independientemente de lo que señala la OMS, porque está haciendo estragos sociales y humanos en Bolivia, ¿no les parece?