El tejido social se entiende como la configuración de vínculos sociales e institucionales que favorecen la cohesión y la reproducción de la vida social. En ese contexto el tejido es un elemento fundamental para garantizar la gobernabilidad y el bienestar de los habitantes de una entidad. Éste refleja el grado de pertenencia, solidaridad y cohesión existentes en un grupo de individuos.

El tejido social se entiende como la configuración de vínculos sociales e institucionales que favorecen la cohesión y la reproducción de la vida social. En ese contexto el tejido es un elemento fundamental para garantizar la gobernabilidad y el bienestar de los habitantes de una entidad. Éste refleja el grado de pertenencia, solidaridad y cohesión existentes en un grupo de individuos.

El inicio del siglo XX constituye para Oruro, una nueva etapa en su existencia por las posibilidades que brindaron las cotizaciones de la plata y el estaño, reavivando la explotación de la minería, visionarios empresarios le dieron movimiento tanto comercial como cultural a la región. Es a partir de entonces que Oruro surge como una ciudad cosmopolita donde la ciudadanía cobra el espíritu de empoderamiento ciudadano, permitiendo animar un tejido social importante para la época, permitiendo la revinculación de la persona con su origen, su territorio, su historia, su cultura y su comunidad para abonar su armonía social.

DESARROLLO DE LA VILLA

Adolfo Mier, publicó un interesante libro titulado, a principios del siglo 20, "Noticia y proceso de la muy noble y leal Villa de San Felipe de Austria de Oruro", la obra de este destacado autor orureño es además el testimonio historiográfico de las preocupaciones de una generación de intelectuales de principios de siglo.

La migración extranjera generó un ambiente cosmopolita en la ciudad con poblaciones mayoritarias creando sociedades de socorro mutuo, por ejemplo (como la chilena o la peruana), pero también gente europea. Oruro se transforma de esa manera en un centro urbano y se posiciona como referente para otras ciudades del país.

Asi mismo; el crecimiento demográfico impulsó modificaciones urbanas y por ende aumentó las demandas de ciudad en cuanto a obras públicas, entre otros. Se construyeron casas a la vera de la ruta de la explotación de la mina del Socavón y la plaza principal, se instaló agua potable, electrificación, escuelas, mercados, edificios, y arborización mostrando el desarrollo interno de la ciudad bajo consignas de “orden y limpieza”.

Poco a poco la ciudad fue perdiendo el detestable aspecto colonial para dar paso a una ciudad distinta con hermosos parques que adornaban sus plazas, avenidas arborizadas, el medio de trasporte masivo era el tranvía, entre otros, testimonios de una ciudad en progreso.

ORURO HOY Y SU NUEVO DESTINO

Es en ese contexto; a principios del siglo XX, la ciudad de Oruro se convierte en un área urbana importante porque era el espacio fundamental para la creación del concepto de modernidad y porque de ese concepto emanaron también una nueva infraestructura física y nuevos reglamentos cotidianos ideológicos, mentales y de convivencia social, entre estos, un tejido social orureño.

Si bien para ese tiempo Oruro se mostraba como una ciudad modelo ante otras del resto del país, en la actualidad aun su vocación productiva es minera, y su situación macroeconómica se condiciona al mercado externo de minerales tal es el caso de la fuerte caída de los precios de las materias primas como el estaño entre 2015 y 2019, por ejemplo. Sin embargo; según los datos del gobierno, Oruro registró un crecimiento del 2.70% de su Producto Interno Bruto (PIB) en 2019, alcanzando a 2.066 millones de dólares a precios de mercado.

Empero; ¿cuál la situación actual de Oruro?, he aquí algunos datos que deben motivar una reflexión pronta. Para el año 2008 en el departamento de Oruro, se estimaba que había 8.904 niños menores de 3 años en condición de desnutrición crónica, representando la segunda más alta tasa de desnutrición crónica del país.

Otra; de un total de 37.642 adolescentes orureños en edad de asistir al nivel de educación secundaria, se inscribieron 26.396, significa que existen 11.246 adolescentes entre 14 y 17, que no asisten a la secundaria en el departamento. (Datos del instituto para el desarrollo).

La información que trascribimos nos deja un sabor amargo, ante una realidad que desnuda la situación de niños y jóvenes habitantes de esta región, las brechas en el acceso a la educación y a la salud, la falta de calidad de los servicios públicos, genera rezago para el logro de mejores condiciones de vida.

Reconstruir un nuevo tejido social para Oruro significará; la captación de nuevos grupos sociales que conviven en la ciudad, cambio social que se debe a la migración interdepartamental campo-ciudad cuya consecuencia genera actividad económica intensa. La presencia de estos grupos sociales comerciantes por ejemplo; no solo se consolida por estar aledaños a las carreteras internacionales sino que se asentaron en sectores de la ciudad formando nuevas urbanizaciones.

Esto produjo un cambio en la estructura urbana provocando el uso de suelo en el centro de la ciudad y que en la mayoría de los casos coparon el caso viejo de la misma. Por otro lado; a nivel interdepartamental, entre los años ochenta y noventa Oruro perdió población por la caída de la minería y la falta de empleo, registrando una de las más altas migraciones hacia los departamentos del eje troncal.

Empero, “a causa de la nueva economía y la nueva minería en Oruro, la pérdida de población se estancó y hubo un crecimiento demográfico en dirección campo – ciudad, tanto de población de municipios aledaños a la carretera Oruro – Pisiga como de municipios aledaños a la carretera Oruro - La Paz”; advierte un estudio de la Universidad de Chile.

Se dieron cambios en el ámbito sociocultural, debido a la presencia de nuevos grupos sociales concibiendo las ferias comerciales en el centro de la ciudad; pero sus asentamientos son en la zona sur, consolidando de esta manera urbanizaciones y nuevos grupos sociales.

He aquí una mirada de esta otra realidad orureña, creemos que no puede ser ignorado, esto debe llevar a reflexionar en reconstruir un nuevo tejido social para Oruro, y que debe promoverse y mantenerse en el tiempo, integrar a la comunidad orureña con la ayuda de todos a fin de satisfacer las necesidades más básicas, permitiendo de esta manera desarrollar una sociedad, con mirada de ciudad moderna. Los últimos acontecimientos en el país nos está marcando la ruta de desarrollo a encarar para una región que siempre fue abandonada por gobiernos de derecha o izquierda, ¿no les parece?.