La década de los setenta caracterizó a Bolivia, dominado por la más dura dictadura, donde los derechos humanos fueron conculcados por hordas militares. En ese contexto las nuevas tendencias musicales fueron acorde a las necesidades sociales, en las que surgieron diversas expresiones culturales contestatarias.

La década de los setenta caracterizó a Bolivia, dominado por la más dura dictadura, donde los derechos humanos fueron conculcados por hordas militares. En ese contexto las nuevas tendencias musicales fueron acorde a las necesidades sociales, en las que surgieron diversas expresiones culturales contestatarias.

Recuerdo que en la mitad de la década de los setenta, por las calles de Oruro; al son de zampoñas, pututus y wancaras en las fiestas patrias desfilaba un colegio privado, al son de Palla Pallas (melodías marciales Aymaras) acompañando a una centena de colegiales, guiados por un estudiante que hacía de Jilakata, con bastón de mando y pututu en mano, flanqueado por dos banderas; a la izquierda una Wiphala y la derecha la Bandera Boliviana, eran tiempos de interculturalidad se diría hoy.

Empero; aquella expresión reservada exclusivamente para “indios”, se volcó a la ciudad, algo inaudito, imposible de creer, por estudiantes del Colegio La Salle, que con intención o no, representaron una acción reivindicatoria de aquellos marginados.

GONZALO FUENTES EL MÚSICO

Gonzalo Fuentes Berrios, bachiller del colegio Ĺa Salle, ingeniero de profesión, nació en Oruro se formó en la música gracias a su mamá, una destacada maestra de música, Profa. Nancy Berrios de Fuentes+, en la escuela María Luisa Luzio, y recorrió el mundo junto a varias bandas musicales entre los que destaca Canto Popular de la ciudad de Cochabamba. Hace algunos años en una tertulia muy amigable, rememoramos su vida artística y que a continuación me permito contar a mis dilectos lectores.

“Durante mi época de estudiante, me involucré en la música gracias al impulso de mi madre, ella fue profesora de música y desde niño me indujo a pulsar diversos instrumentos, empecé con el piano y luego me entusiasmé por el charango, un instrumento versátil, al que tuve que estudiarlo permanentemente hasta la fecha, tu sabes nunca se termina de aprender”, replica.

Así comienza la historia del charango boliviano de Gonzalo Fuentes allá por los años 75 antes de graduarse del colegio participó en un festival estudiantil donde obtuvo el primer lugar “paralelo también me presente al festival de selección para representar a Oruro, como solista, fue en este entonces que junto a Emilio Lima y Ricardo Rocha, organizamos el trio Wayra participamos en el 8vo. Festival de la Canción Boliviana y ganamos el primer premio, (Kantuta de Oro)…posteriormente con hicimos presentaciones en diversos escenarios del país, también obtuvimos el primer premio en la categoría conjunto en el XIV festival Lauro de Cochabamba, viajamos a Chile, etc. “, recuerda nuestro entrevistado.

DE LA MÚSICA EXPERIMENTAL A LA MÚSICA DE PROTESTA

En el período de los 70 la canción protesta tuvo un papel muy importante en Bolivia. La mayoría de los cantautores se dedicaban a criticar y a promulgar el disgusto que había con los gobiernos dictatoriales.

Gonzalo Fuentes, después de experimentar la música folclórica con varios músicos bolivianos Canto Popular, fue el grupo emblemático de la canción social en los años 80 en Bolivia que acogió al charanguista, cuya presencia fue por demás sobresaliente, dada la calidad de pulsación del charango que por más de 10 años acompañó al grupo. Medios escritos ponderaron tal participación; “al retorno de Perú, se incorporó al grupo uno de los más talentosos charanguistas del país – Gonzalo Fuentes Berríos - quien aportó en Canto Popular una identidad boliviana a través de la energía que brindaba en su interpretación del charango boliviano».

Posteriormente; Canto Popular fue invitado a participar del XII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes (Moscú ex - URSS), junto a Horacio Guaraní, León Gieco, Carlos Bagglietto entre otros, destacaron con su arte, culminando la gira por la República de Moldavia en calidad de embajadores de la cultura boliviana. Mas después Canto Popular junto al charanguista orureño, inició una serie de actividades acompañando al Ballet Folklórico de Cochabamba, entre los que destaca la participación del grupo en el V Festival Latinoamericano de Folklore realizado en la Argentina.

Gonzalo, también fue parte de Khonlaya, Kalasasaya, Wayra, Agrupación Tierra, Convivencia Phunchay, entre otros destacados grupos nacionales cuya música interpretada en el charango trascendió más allá de nuestras fronteras. Si bien hoy se desenvuelve como un buen profesional en la ciudad de Cochabamba, sin embargo; reclamamos su presencia en los escenarios para escuchar esa dulce interpretación del charango boliviano en manos de Gonzalo Fuentes Berrios.