Hasta hace poco en Bolivia se comentaba que, en 14 años de gobierno, social comunitario productivo; se había erradicado la extrema pobreza. Empero, de acuerdo al último informe de la Fundación Jubileo (2019) el porcentaje de la pobreza en Bolivia todavía es alto, particularmente en el área rural, datos que reflejan; "la pobreza moderada rural afectó al 53,9% de la población y la pobreza extrema rural a 34,6 %”.

Un reciente estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) refiere que Bolivia, junto a otros países del cono sur, se encuentra entre los países donde más creció la extrema pobreza. La Cepal advierte que, en América Latina y el Caribe habrá 191 millones de personas en pobreza y 72 millones en pobreza extrema.

En cuanto a salud, Bolivia está lejos de un servicio de calidad, la salud pública presenta los peores indicadores en América Latina. Las principales causas de muerte son precisamente enfermedades infecciosas, pero a su vez las enfermedades no transmisibles concentran un porcentaje cada vez mayor de los decesos en nuestro país.

Con estas cifras, lejos estamos de alcanzar lo que pregonaba el anterior gobierno “que a futuro podrían ubicar a Bolivia en 10 o 20 años en un sitial superior al de Suiza”, porque supuestamente su economía iba en ascenso, eliminando de esta manera la extrema pobreza.

BOLIVIA Y LA REALIDAD DEL CORONAVIRUS

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud en Bolivia es el segundo peor del continente americano, después de Haití, sin duda esto nos hace pensar, que tan mal estamos ante tamaña pandemia, porque llegó nomas el coronavirus. Precisamente esta organización reportó el primer caso de coronavirus, el 31 de diciembre de 2019, con un virus desconocido que se decía era primo del mortal virus del Síndrome Agudo Respiratorio Severo (SARS).

La pandemia se originó en China, y los primeros casos, se registraron en Wuhan, una ciudad en la provincia de Hubei, en el centro de China, entre el 12 y el 29 de diciembre, y de acuerdo a reportes periodísticos; “tres meses después, el golpe más duro lo han sufrido países como Italia, España y Estados Unidos, este último, con la mayor cantidad de casos registrados en el mundo”.

A Bolivia llegó este flagelo importado, a través de una dama procedente de Italia, precisamente se afincó en Oruro, y como señalan las noticias, este departamento a través de una disciplinada cuarentena, en primera instancia pudo contener su avance, merito que se merecen sus pobladores, fuera de aquellas autoridades o políticos que quisieron llevarse tal crédito.

Hoy la realidad para Oruro es incierta, soporta la pandemia sin respiradores, sin pruebas, sin insumos para atender a enfermos con COVID 19.

BOLIVIA Y EL DERECHO A LA SALUD

El Articulo 18 de la Constitución Política del Estado, refiere que uno de los derechos fundamentales de las personas es el derecho a la salud, pero un derecho que genera obligaciones y responsabilidades para el Estado, lo que significa que “éste debe adoptar medidas de orden legislativo y administrativo para garantizar su ejercicio efectivo y goce pleno”.

Sin embargo, nos preguntamos; ¿el Estado cumplió con las obligaciones que le impone la Constitución?; hoy nos damos cuenta que, por omisión, se violó de manera sistemática y permanente el derecho a la salud; la pandemia del coronavirus desnudó la falta de infraestructura, equipamiento adecuado, especialistas, entre otros, precariedad clara del sistema de salud en Bolivia, siendo que la mayoría de los bolivianos y bolivianas, ni siquiera quienes cuentan con suficientes recursos económicos, no pudieron salvarse de esta pandemia, por ejemplo se llevó a la tumba a un destacado empresario boliviano a principios del mes de marzo.

¿Y CÓMO ESTAMOS EN CASA?

Oruro una ciudad tenaz y pujante que lucha de manera solitaria por su desarrollo, con antecedentes de políticos que poco o nada le han aportado para mejorar la calidad de vida, ansiada necesidad que no llegó en años de gobiernos tanto de derecha como de izquierda.

La OMS define que salud pública es la ciencia de prevenir enfermedades, prolongar la vida y promoción de la salud a través de esfuerzos y organizados con conocimiento de la sociedad, organizaciones públicas y privadas, significa que las amenazas a la salud están en las formas de vida que desarrolla el ser humano, particularmente en el entorno en el que se desenvuelve, y lo que intenta esta especialidad es abarcar un estado de completo bienestar físico, mental y social, no solamente ausencia de afecciones y enfermedades, sino que el ser humano adquiera una mejor calidad de vida, con enfoques interdisciplinarios, es decir que intervienen todas las instancias de un Estado.

En Oruro, sus autoridades lejos están en comprender esta concepción de la OMS, hace algunos años atrás, nuestra capital vivió una experiencia suigéneris, el hospital general San Juan de Dios ubicado en la calle San Felipe se caía por falta de arreglos y ninguna autoridad había considerado siquiera su refacción, hoy vemos tal infraestructura inconclusa que decir del resto de sus dependencias medicas aún no han mejorado siquiera en su atención aunque; entiendo, estos días algo hicieron para readecuar en la atención de pacientes por la pandemia.

SOBRE LLOVIDO MOJADO

Luego de más de 30 días de cuarentena, Oruro resistió al coronavirus tenazmente, todos creían que estában inmunes a esta letal pandemia y de pronto surgió la noticia de que había un fallecido por corona virus, quien viajo a su comunidad dizque a una cosecha de quinua o papa, el calvario de este individuo comenzó el 24 de marzo se sintió mal fue cobrar su sueldo de la alcaldía, se conoce que había retornado de Sevaruyo, con malestares de resfrío y mucha tos, al que fue atendido por sus familiares con mates y otras yerbas, 2 de abril con muchas dificultades fue trasladado por su esposa hasta el centro de salud 10 de Febrero, inmediatamente fue derivado al hospital Obrero con diagnosticó de neumonía, retornó a su hogar. Y varios días después se le comunica que era un posible cuadro de coronavirus y recién el jueves 10 de abril por la mañana fue internado en dicho nosocomio en la Unidad de Terapia Intensiva, por la tarde falleció.

No se comprende porque las autoridades del SEDES, ¿en su momento no hicieron la prueba inmediata de dicho paciente?, si bien hoy se tiene un espacio de aislamiento aun es precaria su implementación para enfrentar a los contagios con coronavirus, se sabe que para empezar el paciente fallecido estuvo en contacto con 6 de sus familiares y nos preguntamos ¿la gente que estuvo en contacto cuando fue a cobrar su sueldo al municipio?, ¿el traslado de Sevaruyo a Oruro? y por donde más habrá transitado el hombre. Ésta es una historia, de ellas existe muchas que desconocemos, Huanuni es otro ejemplo.

¿DESPUÉS DEL CORONAVIRUS QUÉ?

Estudios al respecto señalan que existen personas asintomáticas es decir quienes portan el virus sin saberlo, un experto de la Universidad de Florencia el Dr. Sergio Romagnani, a sus 80 años advierte; “hay que empezar a hacer test masivos a las categorías que pueden ser vector de contagio por el trabajo que desarrollan”, significa que; médicos, enfermeros, personal sanitario, trabajadores de supermercados, agentes de policía, farmacéuticos…test a todos”, ellos son los asintomáticos, ¿será que se puede tomar esta previsión en Bolivia?, o solo es ¿simple campaña?

Finalmente, ¿después del coronavirus qué?, seguramente que no será como antes, habrá que salir con mascarillas todo el día, evitar las grandes concentraciones, cancelar todo tipo de espectáculos deportivos, congresos, discotecas, bares, etc., quizá los restaurantes se abrirán distanciando mucho las mesas. En definitiva, la vida a partir de ahora será mucho más complicada de la que estamos acostumbrados.

Y de acuerdo a recomendaciones de expertos, aislar a las personas y mantener una distancia segura será importante, necesitamos cambiar hábitos de conducta, incluso culturales, sin duda creemos que no será suficiente. Siendo el tema mundial cuyas consecuencias no solo son a nivel sanitario, sino también económicos. Con estos antecedentes el coronavirus desnudó la precariedad de la salud en Bolivia, ¿no les parece?.